¿Cómo salir de un fichero de morosos?

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En los últimos años, debido en gran medida a la crisis nacional que sufrimos, se está extendiendo el hecho de aparecer en listas o ficheros de morosos, que en muchos casos suponen un grave perjuicio para el afectado, más aún si se trata de una empresa.

Los ficheros más conocidos son ASNEF, perteneciente a Equifax Ibérica, y BADEXCUG, perteneciente a Experian Bureau de Crédito. En el caso de empresas, RAI.

Estos ficheros pertenecen a asociaciones o empresas compuestas por una serie de entidades, normalmente compañías telefónicas, operadores de telecomunicaciones, compañías de suministro de energía, establecimientos financieros, bancos, cajas de ahorro, etc.

Cuando uno de los asociados comunica la deuda del particular a los ficheros, éste incluye los datos de la persona, la cantidad adeudada, y la fecha de la deuda en el fichero de morosos. En el momento en que el titular del fichero incluye a una persona en el mismo, está obligado a comunicárselo al afectado en el plazo de 30 días.

Los problemas que puede suponer estar inscrito en un fichero de morosos, pueden ir desde la negativa por parte del propietario al alquiler de una vivienda, como la imposibilidad de concesión de un préstamo o crédito, o no poder contratar una línea telefónica o solicitar una tarjeta de tu cuenta del banco. A estos problemas se pueden añadir los morales, es decir, el descrédito personal y menoscabo del prestigio profesional, del buen nombre o la reputación que puede suponer la inclusión en un fichero de morosos.

morosos

En muchas ocasiones las deudas que se comunican a estos ficheros de morosos carecen de los requisitos necesarios para que sean válidas, y ello supone la posibilidad para el afectado de solicitar la rectificación o la cancelación de su inscripción. Estos supuestos son los siguientes:

   – Cuando la deuda ha sido abonada y continúa publicada en el fichero.

   – Cuando han transcurrido 6 años o más en ese fichero.

   – Cuando no se le ha comunicado la inclusión en el fichero en los 30 días siguientes.

   – Cuando el importe de la deuda no es real.

   – Cuando la deuda no se pueda demostrar.

   – Cuando no se haya requerido de pago al deudor antes de la inclusión en el fichero.

En definitiva, cuando se comunica una deuda a estos ficheros de solvencia patrimonial, hay que tener muy en cuenta la Ley de Protección de Datos, para respetar las exigencias de la misma, pues de lo contrario, se podría estar incurriendo en una vulneración del los derechos fundamentales al honor y a la intimidad del supuesto deudor.

La recogida y tratamiento de datos de carácter personal, y la formación de ficheros con tales datos, han de estar regidos por los principios de adecuación, pertinencia, proporcionalidad y exactitud. Estos principios conforman lo que en la terminología de la normativa de protección de datos se denomina “calidad de los datos”. Los datos recogidos, tratados e incorporados al fichero han de ser exactos, adecuados, pertinentes y no excesivos en relación con el ámbito y las finalidades para las que se hayan obtenido. En el caso de los ficheros de solvencia patrimonial, deberá existir una deuda cierta, vencida, exigible, y que hubiese resultado impagada.

Cuando los anteriores principios no se respeten, el art. 19 LOPD reconoce el derecho a que los daños y perjuicios causados por el incumplimiento de dichos requisitos, sean indemnizados.

Dicha indemnización corresponde al afectado por el hecho de la inclusión en el fichero de morosos de forma indebida, que además de suponer la infracción de la LOPD, supone una intromisión en el honor de la propia persona, por afectar a su dignidad, tanto interna, como externa, por el desmerecimiento y descrédito en la consideración ajena.

Asimismo, la jurisprudencia ha establecido que el hecho de que el fichero haya sido consultado por terceras personas resulta intrascendente, al bastar la posibilidad de conocimiento por un público. Si además fuese conocido por terceros y ello provocase consecuencias económicas demostrables (como la negativa a un préstamo hipotecario), o un grave perjuicio a un comerciante (como el rechazo de la línea de crédito), sería indemnizable, además del daño moral que supone la propia intromisión en el derecho al honor.

Os dejamos una Sentencia del Juzgado de Primera Instancia Nº 4 de Getafe, notificada en enero de este año, en la que los letrados de Tecnoderecho Asesores consiguieron una indemnización de 10.000 euros para un cliente, en un procedimiento instado contra Banco Sabadell y la Caja de Ahorros del Mediterráneo, por una intromisión ilegítima en el honor.

Si estas incluido en un fichero de morosos, consulta con nuestros abogados, pues de haberse realizado de forma irregular, podría reconocerse una indemnización a tu favor.

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